Retrospectiva de Nacho López, el fotógrafo de la Ciudad de México en el INBA

En la tradición de la fotografía mexicana tenemos varios nombres destacados que quizá nos son muy familiares como el de la fotógrafa italiana Tina Modotti o el norteamericano Edward Weston, y es un privilegio haber tenido a estos genios de la cámara trabajando y capturando con su lente el espíritu mexicano, pero dentro de nuestros propios y nacionales representantes tenemos a Nacho López, un fotógrafo de la cotidianidad que con su ojo agudo retrató al México de su época.

Desde el pasado 14 de abril en el palacio de Bellas Artes se encuentra en exhibición la muestra fotográfica Nacho López. Fotógrafo de México, en la cual podemos contemplar más de 300 fotos que revelan el trabajo de López, el cual desarrolló con una amplia gama de temas y formas como en sus fotos sobre los indígenas, sus fotos documentales, así como su trabajo de fotoperiodismo, a la par por supuesto de su trabajo más artísticos y experimental, el cual no desdeña o hace menos su trabajo no orientado al arte, ya que su obra es de valor por reflejar la vida común dentro de la ciudad y por hacer con ello crítica social a la par de darnos un testimonio de su tiempo.

Quién fue Nacho López
Nacho López nació en Tampico, Tamaulipas, en 1923 y se dedicó al periodismo fotográfico como profesión realizado foto para revistas diversas. En su labor periodística López se dio a la tarea de provocar sus fotografías, de hacer como él los llamaba “foto ensayos”, donde planeaba y llevaba a cabo un evento sorprendente, atípico o desconcertante en la ciudad para así capturar con su lente dicho evento.
En el trabajo de López y estos “foto ensayos” podemos encontrar un aire cinematográfico, misma estética que entendemos tras considerar que el fotógrafo tenía un especial interés en convertirse en director así como productor de cine, logrando ser camarógrafo y participando en la elaboración de varias películas del séptimo arte nacional.

Como un artista que retrató la Ciudad de México, Nacho López es un referente de esta gran urbe, por cuanto sus trabajos se lograron en su mayoría en esta ciudad, plasmando así un exquisito testimonio de los hechos en la ciudad, lo que hace su obra además de interesante, una valiosa captura del tiempo en el que vivió, dando a sus fotos un sentido social que no por eso descuida una estética fina y artísticamente cuidada, estética con la cual critica no solamente el desarrollo de la ciudad como algo negativo o con sus grandes bemoles, sino que también señala por medio de su obra fotográfica la identidad del mexicano.
López fue también maestro de fotografía en los años finales de su carrera impartiendo su cátedra en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Veracruzana. Nacho López también fue autor, ya que cuenta con un libro donde muestra su obra y con una publicación en la importante revista Artes de México, donde se puede apreciar una amplia exhibición de su trabajo. Cuenta igualmente, con un fondo que lleva su nombre, el Fondo Nacho López para la conservación fotográfica.
Retrospectiva de Nacho López, el fotógrafo de la Ciudad de México en el INBA
La exposición de López en El Palacio de Bellas artes contempla más de 300 obras como ya lo mencionamos, en su mayoría fotografías vintage que abarcan la obra de 30 años de profesión. La exposición permanecerá abierta del 15 de abril al 17 de julio, por lo que aún tenemos bastante tiempo para visitarla de lunes a domingo con un horario de 10 am a 5:30 pm, en las salas Jorge González Camarena, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo y José Clemente Orozco, Paul Westheim y Justino Fernández.
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El arte urbano recupera espacios del centro histórico de la Ciudad de México

El visitante a la Ciudad de México tiene un atractivo turístico más por visitarla: se trata del arte urbano de los grafiteros, quienes cuentan con el programa del Fideicomiso del Centro Histórico para recuperar algunos espacios que han sido mutilados.

Por ello, poco más de 35 artistas de varias partes de la república son quienes pretenden rescatar estos espacios, como los murales que se encuentran en la calle Zapata, entre otros. La intención del Fideicomiso es que los artistas urbanos tengan un espacio más para expresar su arte en las paredes, las cuales por lo común amanecían ralladas, maltratadas tanto por los habitantes como por vándalos de las distintas colonias de la Ciudad de México. Por eso, al darle espacio a los artistas, se espera que tanto la comunidad civil como los artistas que participan cuiden de las paredes a la vez que el público visitante disfruta del colorido que las imágenes presentan.

Distintas temáticas para que el público disfrute al máximo del arte urbano

El paisaje mexicano, representado a través de su variada flora y fauna, se halla plasmado en las paredes del centro histórico, pero no sólo eso, sino que también todo lo que se encuentra en las costas del mar de México y, por supuesto, ese fantástico arte barroco que distingue al mexicano, con su mezcla de colores, formas, texturas, propias de cada uno de los estados de la república.

Recuperar el lugar para llenarlo con arte

José Mariano Leiva, director del Fideicomiso del Centro Histórico, resaltó que se pretende recuperar el lugar como una obra en sí, para de esta manera llenarlo de otras cosas, como en este caso, del arte urbano por medio del grafiti. Porque lo que se trata es de darle vida a todos esos espacios que son públicos pero que de alguna manera u otra se encuentran mutilados o se hallan desperdiciados, sin ocupación alguna. Entonces, ¿qué se puede hacer con esos espacios públicos? Llenarlos con eventos culturales, con lo que la vida artística ofrece en sus distintas manifestaciones.
Un trabajo en conjunto para que el visitante tenga la confianza en su visita

Por lo común suele asociarse al arte grafitero con el vandalismo, con la mutilación, incluso con artistas poco comprometidos con su obra. Pero en realidad se trata de un arte muy fabuloso, el cual muchas veces representa el punto de vista de los sin voz, de las zonas marginales de las ciudades. En este sentido es que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) respalda el proyecto del arte grafitero en el centro histórico en la Ciudad de México, pues se sabe que no es fácil el conseguir un permiso para crear arte, menos murales, en las paredes del tal vez centro histórico más famoso del mundo.

El INAH cuenta con un presupuesto de casi 70 mil pesos, los cuales serán invertidos en 250 metros lineales, todo para que los visitantes cuenten con mucho paisaje qué descubrir, además de todo lo que ya hay por ver en la ciudad.

Un paisaje renovable que tienes que ver para creer

La iniciativa del Fideicomiso del Centro Histórico, además de la recuperación del espacio y la promoción del arte, busca el involucrar a más artistas grafiteros no sólo de la Ciudad de México, como en esta primera entrega, sino que se pretende que cada tres o cuatro meses se renueve el paisaje, invitando a otros artistas de la república. Es decir que el paisaje se renovará, de modo que se podrá disfrutar de lo que los estados del país ofrecen.

Museos, conciertos, actividades deportivas y recreativas, teatros, cines, en fin. Todo lo que una gran ciudad te puede ofrecer para descubrir, la Ciudad de México cuenta con ello, además ya cuenta con el espacio para el arte urbano y sus múltiples exponentes, para que turistas nacionales y extranjeros puedan disfrutar de un gran espectáculo en el centro histórico.